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CIENCIA Y MERCADO " Peter Taboada y la Universidad de Vigo perfeccionan
las máquinas de diálisis. "
Desde que entró en el mercado de las máquinas de agua y
alta pureza para diálisis hace ocho años, la empresa gallega
Peter Taboada, especializada en tecnología del agua, desenvolvió
varios proyectos de I+D para optimizar dichas tecnologías. “Seguimos
esta filosofía de trabajo con todas nuestras líneas de producción,
y gracias a esta apuesta por la innovación, pensamos que podemos
afrontar con optimismo la actual crisis”, explica el presidente
de la empresa, Jesús Taboada.
Los sistemas de diálisis, que tienen como objetivo reemplazar artificialmente
la función de depuración de toxinas, que en condiciones
normales realizan los riñones, liberan los residuos orgánicos
deshechables a circuitos de agua que deben cumplir unos requisitos muy
estrictos a nivel sanitario, es decir, alcanzar un grado de pureza muy
elevado, ya que el procedimiento es muy delicado, y debe de estar rodeado
de las máximas condiciones de esterilidad para evitar infecciones.
La primera iniciativa de Peter Taboada en este ámbito, supuso una
revisión de la máquina por la que el agua en la que se depositan
las toxinas depuradas no entra en contacto con el aire y se mantiene continuamente
en movimiento, con lo que se mejora la garantía de esterilidad.
Actualmente, la empresa busca dar un paso más, buscando la optimización
de los materiales con los que se construyen los circuitos de agua de dichas
máquinas. Para esta tarea, como en anteriores ocasiones, se solicitó
la colaboración de la Universidad de Vigo. “Nuestra función
es estudiar los materiales que componen eses circuitos y su interacción
con el agua, para tratar de encontrar alternativas que, con las mismas
garantías de esterilidad, puedan suponer una reducción de
costes para el fabricante”, explica José Ramón Nóvoa,
principal investigador del Grupo de Ingeniería de Corrosión
y Materiales de la Universidad de Vigo.
La búsqueda de una mayor eficiencia a nivel de costes, sin afectar
a la calidad del sistema, es una tarea delicada y compleja que implica
desde las bombas de impulsión del agua que lo alimenta, hasta todos
los componentes del circuito que la llevan hasta la sala de diálisis
en la que el paciente será tratado. Los materiales utilizados son
plásticos y aceros inoxidables, y los investigadores de la Universidad
de Vigo trabajan con estos últimos, buscando variantes alternativas
a las actuales que resulten mas eficientes.
Además de responder satisfactoriamente al continuo contacto con
el agua,”uno de los retos de este proyecto es asegurar también
que los materiales no sufran al contacto con los fuertes desinfectantes
usados en la limpieza de las máquinas, como lejía u ozono”,
expone Nóvoa.
Los investigadores de la Universidad confían en que la empresa
se pueda beneficiar de este proyecto tri-anual que se encuentra en su
ecuador, en otras de sus líneas de producción dentro del
amplio abanico del tratamiento de aguas, como en potabilizadoras y desalinizadoras.
El presidente de la empresa, Jesús Taboada, espera que la investigación
sea aplicada a su “joya de la corona”, un sistema de agua
germicida, ya implantado en empresas alimenticias, que permite un lavado
de productos hortofructícolas, cárnicos y pesqueros, garantizando
la ausencia de gérmenes.
El mismo grupo de la Universidad ya colaboró con la empresa en
otros proyectos, relacionados también con el tratamiento de aguas,
pero aplicado al sector naval, con el objetivo de diseñar equipos
que eviten la corrosión interna de los circuitos de agua. “Tambien
solicitamos la colaboración del CSIC en otras ocasiones. Nos interesa
mucho que nuestras ideas y las investigaciones que llevamos a cabo, cuenten
con el aval de expertos, es decir, de la Universidad y los centros de
investigación”, expone Taboada.
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